EXEQUIAS PARA EL PRI

PRI

Poco falta para que el PRI en Puebla coloque inmensos espectaculares por toda la ciudad con la leyenda: “se buscan culpables”. Algunos al interior del partido incluso han sugerido volver a transgredir el lenguaje y añadir la indebida diéresis correspondiente, la misma que los identificó y en su momento los hundió, catapultándolos a una derrota que no sólo los hizo morder el polvo sino que literalmente los tomó por sorpresa.

Digno de la más patética escena de “las brujas de Salem” los unos a los otros en el Revolucionario Institucional se han señalado como “traidores”, como presuntos responsables de una culpa que les carcome las heridas; como si el solo señalamiento fuera capaz de redimirlos frente al descrédito y la deshonra. En el paredón de los acusados una pregunta se ha vuelto constante: ¿cuáles fueron los factores de la derrota? La búsqueda de una posible respuesta ha llevado a los priístas a romper con la retórica y a sostener por verdades evidentes los más funestos disparates. Así, en su terrible e inútil obsesión por darse explicaciones a sí mismos los pretextos se han hecho pasar por razones de peso: la imposición, compra y coacción de candidaturas; la falta de oficio político de su dirigente Pablo Fernández del Campo; los intereses y ambiciones inocultables de Enrique Doger Guerrero; los nexos y cercanías impresentables de Javier López Zavala; el oscuro pasado de Blanca Alcalá; la lealtad a sueldo de Antorcha Campesina y otros gremios; la torpeza e inexperiencia del equipo de trabajo de Enrique Agüera; la orfandad y el abandono al que fueron sometidos por Enrique Peña Nieto en aras del Pacto por México; son sólo algunas de las argucias que muchos respaldan y que otros más desacreditan.

Más allá de los clichés y lugares de costumbre la debacle del PRI no fue producto de la coyuntura, del “mal de ojo” de Casa Puebla o de las intrigas palaciegas de su militancia; por el contrario la derrota perfectamente calza en un proceso de larga data donde una curva decreciente en sus preferencias electorales muestran una estática alarmante: durante el año 2004 para la presidencia municipal de Puebla el Revolucionario Institucional obtuvo 242 mil 950 sufragios totales mientras que en 2007, a pesar del crecimiento constante del padrón electoral, esa cifra se redujo a 224 mil 538 electores, tendencia que durante los comicios de 2010 terminó en 201 mil 046 votos hasta llegar a un punto crítico el pasado 7 de julio con aproximadamente 198 mil 188 sufragios totales emitidos. Los datos no sólo convierten a Enrique Agüera en un candidato oficialmente derrotado sino también en el menos votado en los últimos diez años.

Al interior del estado la “estática” también quedó consumada: sumando las cifras de cada uno de los distritos uninominales resulta que en 2004 el PRI obtuvo 780 mil 570 sufragios, tres años después esa cifra osciló en 764 mil 005 votos que durante las elecciones del 2010 se tradujeron 895 mil 077, y más recientemente en 787 mil 790 electores aproximadamente. Un análisis inmediato y poco cauteloso podría asumir que las votaciones se han mantenido constantes y sin desplomes significativos; desde luego se trata de una conclusión premeditada: ¿cómo fue posible que en 2010 el PRI logró victorias contundentes y votaciones competitivas en 12 distritos; mientras que en 2013, con tan sólo 107 mil 287 sufragios de diferencia, la competitividad del tricolor se limitó a 5 de 26 distritos? Las fronteras distritales, monedas intercambiables por sufragios ad hoc, aseguran triunfos anunciados y derrotas anticipadas. En una palabra, el gerrymandering que hace treinta años patentara “el carro de la revolución” les comió el mandado a los priístas poblanos. Ver para creer.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Columna, Política

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s